BUENOS AIRES, nov 19 (DyN) - Dos policías quedaron hoy absueltos en un juicio en el que estaban acusados de haber detenido 'arbitrariamente' a dos jóvenes, uno de los cuales fue violado en prisión, en los casos que investigó la Procuración General sindicados como 'causas armadas'.
El Tribunal Oral Federal 3, que llevó adelante el juicio, resolvió absolver a los policías imputados, Nelson Gustavo Rodríguez (retirado) y Rubén Darío Pagano (en servicio en la Guardia de Infantería).
"No le pusieron costas a la víctima porque era mucho", se quejó con ironía ante DyN el abogado querellante Gerardo Etcheverry, tras escuchar el veredicto.
La víctima es Jorge Nicolai, un joven que fue detenido junto a su cuñado, en 1998, al ser llevado junto con su entonces cuñado hasta un restorán por un desconocido que les había ofrecido una 'changa' y terminó preso, violado en prisión y sometido a dos juicios como sospechoso en los que se demostró que era inocente.
'Siento bronca, mucha bronca. Siento una injusticia total del Estado', dijo a DyN Nicolai, quien se convirtió en querellante de los policías que lo arrestaron.
Tras la sentencia, Nicolai advirtió que "hasta ahora son inocentes, pero va a haber un segundo round porque vamos a llegar a la Casación Penal para que esto no quede así".
'La pelea continúa. Más que nunca me van a tener en todos lados peleando para que se haga justicia', advirtió el denunciante.
Recién el próximo miércoles los jueces del TOF 3, Miguel Pons, Gerardo Larrambebere y Gustavo Gordo -los mismos que llevaron adelante el juicio por el atentado a la AMIA- darán a conocer los fundamentos de la absolución.
No obstante, el propio fiscal Oscar Arrigo había decidido ayer no acusar, por el beneficio de la duda (que supone a toda persona inocente hasta que se demuestre lo contrario).
La querella, sin embargo, reclamó siete años de cárcel para Pagano y Rodríguez al acusarlos de privación ilegal de la libertad, falso testimonio, falsedad ideológica de documento público y violación de los deberes de funcionario público.
El abogado Etcheverry se quejó de que 'si bien los diez años transcurridos han hecho olvidar algunas cosas, es muy llamativo que uno de los testigos haya recordado un hecho que no mencionó en todo este tiempo y el mismo día también lo revelan los acusados cuando no era un detalle menor: justificar por qué sospechaban de Nicolai y el otro hombre'.
Además, el abogado planteó que 'las versiones de los hechos de los acusados fueron totalmente distintas a las que se habían dado durante la investigación' y dijo que 'hubo contradicciones claras sobre qué hicieron los sospechosos y ellos cuando llegaron al lugar'.
Esta causa había sido impulsada desde la Procuración General de la Nación (la jefatura de todos los fiscales) en el marco de las llamadas 'causas armadas', al detectar que más de 150 desocupados e indigentes habían sido arrestados tras ser convencidos de aceptar un supuesto trabajo.
Según la investigación, la metodología era que un desconocido les ofrecía a carenciados ganarse unos pesos con una 'changa', los llevaba en auto hasta algún lugar, repentinamente desaparecía e inmediatamente caían policías que encontraban en poder de los 'sospechosos' drogas o armas, en procedimientos que contaban con inmediata repercusión mediática.
Nicolai fue el único de aquella seguidilla de detenidos que se presentó como querellante y en el juicio relató cómo el 4 de noviembre de 1998 fue tentado a hacer una changa por un desconocido cuando buscaba, junto a su cuñado, comida entre la basura en el barrio de Constitución.
Un rato después, relató, llegaron hasta un restor×n de Palermo Hollywood, el desconocido les dejó una bolsa y salió corriendo y aparecieron dos policías que los revisaron y los detuvieron por intento de robo tras encontrar en la bolsa armas y medias de nylon.
Nicolai fue preso, fue violado en prisión y, tras pasar dos meses tras las rejas, se enteró que padecía del virus HIV, según su propia denuncia.
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