jueves, junio 18, 2009

Pidieron perpetua para Riveros

Riveros, envejecito, ingresa a la sala de audiencias ataviado con una bufanda


Es por el asesinato de Floreal "el Negrito" Avellaneda, que tenía 14 años al entrar a un centro clandestino de detención, y el secuestro de su madre

(Página/12)

"Desde hace 33 años, Iris Avellaneda lucha contra la impunidad: por su hijo, el Negrito, que le fue arrancado; por ella misma; por sus compañeros de cautiverio; por los 30 mil compañeros; con todo el dolor y con todo el horror, con su condición de madre, militante y ex detenida-desaparecida Iris Avellaneda rompió con el mandato de los represores. Hoy es este Tribunal el que tiene que romper con el mandato de la impunidad." Con estas palabras cerró su alegato Myriam Bregman, una de las abogadas querellantes en el juicio por el asesinato de Floreal Avellaneda (foto) y el secuestro de su madre, Iris Pereyra. Así, el proceso oral y público que el Tribunal Oral Federal Nº 1 de San Martín inició a fines de abril entró en su fase final.

Bregman destacó que este juicio demostró la necesidad de unificar las causas en circuitos represivos en lugar de juzgar casos individuales "que no dan cuenta del genocidio y revictimizan a los sobrevivientes". Las tres querellas acusaron a los seis represores imputados, entre ellos el general retirado Santiago Omar Riveros, por privación ilegal de la libertad, torturas, homicidio y allanamiento ilegal agravados "cometidos conformando parte del obrar genocida descripto por el artículo segundo de la Convención para la Prevención y Sanción del delito de Genocidio", y solicitaron la pena de reclusión perpetua para todos.


"Iris Pereyra de Avellaneda nació en Entre Ríos. A los 11 años viajó a Buenos Aires, donde trabajó con su hermano en un restaurante. Hasta que en 1958 conoció a Floreal, su marido. Tuvieron dos hijos, el Negrito y Teda. Iris tuvo que salir a trabajar en una fábrica. Hasta que el 24 de marzo de 1976 los secuestraron y la llevaron a la cárcel de Olmos por pertenecer a un partido de izquierda (significa que pensaba diferente). Cuando salió en libertad empezó su lucha por los derechos humanos. Al poco tiempo tuvo otro hijo, Marcos, que es mi papá." Con la historia familiar escrita por el nieto de Iris, Nicolás, de 8 años, terminó su alegato Sabrina Dentone, abogada de los Avellaneda.


Los acusadores que querellaron en nombre de la familia, del Partido Comunista (PC) y la Federación Juvenil Comunista y de Justicia Ya! pudieron expresar cosas de las que no fueron autorizados a hablar durante las audiencias porque "no era pertinente" o "no tenía que ver con el objeto procesal". Jorge Brioso, también querellante de la familia, aplicó a su alegato el enfoque histórico-político que no había podido desplegar. "Ante el aplauso del público al heroísmo de algunos testigos víctimas, la señora presidente señaló que esto es un juicio y no un show, sin embargo tuvimos varios días en esta sala el show de los olvidos, las sorderas, la amnesia y la memoria selectiva", manifestó el letrado en referencia a los policías que incurrieron en flagrantes contradicciones. Brioso destacó como "bien probados" los hechos: el allanamiento y destrucción de la casa de los Avellaneda, el reconocimiento de los invasores por las cuñadas de Iris y por su hija, el calvario de esta mujer torturada en dos centros clandestinos y dos cárceles, sin saber el destino final de su hijo adolescente de quince años mientras duró su prisión.


Bregman enfatizó el rol de los civiles en el plan de exterminio cuando recordó que en el juicio los policías declararon que la zona fabril de los hechos era "conflictiva", y que las empresas llamaban a los militares para poner fin a los conflictos con los trabajadores.


Los seis acusados –Riveros, Fernando Verplätsen, César Fragni, Osvaldo García, Raúl Harsich y Alberto Aneto– presenciaron los alegatos. El que más luchó durante el juicio por despegarse de los hechos fue Aneto, ex policía de la comisaría de Villa Martelli. Ayer, cuando los abogados describieron cómo terminó autoincriminándose, bajó la cabeza. Brioso rechazó la idea sembrada por la defensa en cuanto a un posible exceso que hubiera causado la muerte "no deseada" del Negrito. Está probado, dijo Brioso, "que la intención que los animaba era la de aniquilar, a través de métodos inquisitoriales como el empalamiento, para crear un nuevo sujeto occidental y cristiano".


A su turno, Sabrina Dentone dijo que los genocidas en el banquillo "son ancianos porque la Justicia llega tarde, pero por ancianos no son menos peligrosos", y mencionó la desaparición de Jorge Julio López, el asesinato del prefecto Héctor Febres, las amenazas e intimidaciones. También definió las preguntas de la defensa y del tribunal a las testigos-sobrevivientes como "claros ejemplos de revictimización". Para cerrar, Pedro Dinani citó a Pablo Neruda. "Por esos muertos, nuestros muertos, pido castigo." Esta vez, a pesar de los pedidos de silencio de la presidenta del tribunal, los aplausos duraron cinco minutos.

martes, mayo 19, 2009

12 latinoamericanas asesinadas e ignoradas

Las encontraron en una fosa común, en Nuevo México, Estados Unidos. La Policía ignoró los casos por "racismo"
 
 
Tres meses removiendo los más de 50.000 metros cúbicos de arena de un área semi desértica de la periferia de la ciudad de Albuquerque (Nuevo México) han servido para destapar un tétrico escenario de crimen: una fosa con los restos de 12 mujeres hispanas que constaban como desaparecidas entre el 2001 y el 2006.

La búsqueda comenzó después de que una mujer descubriese un hueso mientras paseaba a su perro por la zona de West Mesa, a las afueras de Albuquerque. Al sospechar de que se trataba de un hueso humano, hizo una foto y se la mandó a su hermana, enfermera, que le confirmó sus sospechas. A partir de ahí, comenzó la investigación policial.

Se trata de la fosa más grande jamás hallada en los Estados Unidos, tal y como informa el Corriere della Sera.  Es una fosa de unos ocho metros donde se han encontrado los restos óseos de doce mujeres, una de ellas embarazada.

Tras finalizar la búsqueda el 25 de abril, de momento han sido identificados siete de los cuerpos: Monica Candelaria, de 21 años; Cinnamon Elks, de 31; Verónica Romero, de 26; Vistoria Chávez, 28; Doreen Márquez, de 27; Jiulie Neto, de 23 y Michelle Valdez, de 22 y embarazada de cuatro meses.

Las tesis policiales indican que todas fueron asesinadas y que se siguió un mismo patrón, ya que todas son mujeres jóvenes, hispanas, se conocían entre ellas y vivían en el suburbio de War Zone, una de las peores zonas de la ciudad, marcada por las drogas, la violencia y la prostitución.

Frustración de las familias

El peor golpe, sin duda, ha sido para las familias, que tras años de búsqueda y desesperación, han descubierto que sus hijas, nietas o incluso madres han sido asesinadas cruelmente. 

El dolor se suma el hecho de que durante todo este tiempo han sido, según recoge el Corriere della Sera, ignorados por los agentes de policía. 

Lori Gallego, amiga de Doreen Márquez, una de las chicas asesinadas, cree que todo se debe a que eran chicas hispanas: "Nunca nos han escuchado." Joline Gutierrez- Kruger, periodista del Albuquerque Journal que lleva meses cubriendo el suceso, coincide con Gallego: "Una chica como Michelle Valdez no era una joven estudiante, rubia y de ojos azules, desaparecida en un buen barrio de la ciudad. Ni ella ni las otras han sido jamás buscadas realmente en todos estos años".

La tesis de los prejuicios racistas a la hora de abordar los casos por parte de la policía se asienta aún más al escuchar las declaraciones de la madre de Mónica Candelaria, otra de las víctimas. Tal y como recoge el New York Times, días después de que su hija desapareciera, en Mayo de 2003, contó a un detective sheriff que un hombre del barrio llamado Isaac iba diciendo que habían matado a Mónica y la habían llevado a la zona de Mesa.

Sin mucha confianza en que la policía le hiciera caso, ella y su familia estuvieron un mes buscando a su hija en la misma zona donde años después ha sido encontrada. 

Un informe policial muestra que la declaración de la madre de Mónica quedó registrada, y que incluso se hizo una búsqueda en la zona, donde se encontró un hueso humano, pero no se siguió adelante porque no pertenecía a la víctima que buscaban. Después se traspasó la investigación a la unidad de casos sin resolver. Nunca más se supo.

"Yo sabía que mi hija estaba enterrada allí, no se si ellos encontraron alguna vez sus restos", dice la madre de Mónica. "Quizás alguna de las chicas podrían haberse salvado si hubieran encontrado el cuerpo de mi hija entonces".

Muchos de los familiares se preguntan ahora porque no se hizo nada durante todos estos años y porque ha tenido que ser una casualidad la que descubra el horror que sufrieron estas doce chicas.

miércoles, mayo 13, 2009

"Hay jueces que le tienen miedo a la Policía"

La familia del joven Gastón Duffau, indignada por la absolución de los cinco policías acusados, apeló la sentencia del Tribunal Oral V de La Matanza
 
 
El abogado de la familia de Gastón Duffau, el joven que murió en febrero de 2008 luego de ser detenido en la localidad de Ramos Mejía, y por cuyo caso fueron absueltos los cinco policías que estaban acusados, reiteró hoy que el fallo es "un absurdo" y aseguró que "hay magistrados que le tienen miedo a la policía bonaerense".

En una conferencia de prensa en la que se anuncia la apelación del fallo absolutorio, el abogado Hugo López Carribero dijo que "Gastón subió vivo (a la patrulla) y bajó muerto, asfixiado, eso es lo que nosotros vamos a seguir sosteniendo en el ámbito jurídico".

López Carribero calificó como "un absurdo judicial" la posibilidad de que "Duffau tenía ya al momento de subir al patrullero todas las lesiones vitales, venía ya asfixiado y se terminó de morir arriba de ese móvil policial".

"Ni a un perro rabioso que se lo traslada al Instituto Pasteur se lo hace de esa manera: con doble juego de esposas, boca abajo, con un cinturón en los tobillos y con cuatro personas volcándose sobre la humanidad de Gastón. Fue algo vergonzoso", opinó.

Por su parte, Beatriz, la viuda de la víctima, aseguró que el fiscal desacreditó los dichos de los testigos.

El abogado dijo que los 30 dias de juicio no han llevado a nada para el esclarecimiento del hecho y acusó de corrupción la policía bonaerense.

El abogado también denunció que a los fiscales "llegan las causas y los escritos que la policía no puede coimear en la comisaría; todo aquello que no se puede soslayar, generar caja".

En ese sentido salió a defender al fiscal del caso, Guillermo Bordenave, al asegurar que "no masticó vidrio, supo ponerse a la altura de las circunstancias y supo establecer que la tortura seguida de muerte había sido establecida sobre el patrullero policial".

El caso. El 22 de febrero de 2008, Duffau concurrió a un local de comidas rápidas Mc Donald´s de Ramos Mejía, donde molestó a comensales y discutió con el personal de seguridad, por lo que autoridades del comercio llamaron a la policía, que lo detuvo y lo llevó a la puerta de la comisaría.

Luego el joven fue trasladado en una camioneta al hospital de Haedo, pero llegó muerto presuntamente por los golpes que le dieron en el trayecto los cinco policías imputados, según se había determinado en la instrucción de la causa.

Pero el TOC 5 de La Matanza consideró en su fallo absolutorio que "no se pudo acreditar si los encartados le aplicaron golpes a la víctima" y que las lesiones que presentaba su cadáver "no se encuadran en el mecanismo de la tortura".

lunes, abril 20, 2009

Massera, lúcido, reivindica el genocidio

El dictador se autocalifica de "héroe" en un examen psiquiátrico y afirma saber mucho de "vinos y coñacs". La familia interrumpió la pericia, clave para un juicio en Italia, por considerarla "una tortura".

    Roma, 20 abr (EFE).- El ex dictador argentino Emilio Massera, de 83 años, que será juzgado en Italia por la muerte de tres italianos durante la dictadura de 1976-1983, no se siente culpable y considera que lo que hizo en aquellas fechas es lo que debía para salvar a su país de los "sin Dios", los "sinvergüenzas".
    Así lo aseguraron a Efe fuentes que participaron en la evaluación neuropsiquiátrica a la que fue sometido el 3 de diciembre de 2008, en su casa de Buenos Aires, que evidenció, según decidió un tribunal de Roma, que está en plenas facultades para ser sometido al juicio, que comenzará en Roma el próximo 30 de septiembre.
    Massera se cree "uno que ha sido un héroe, que está orgulloso de sí, un salvador de la patria, uno que evitó el caos, que no entiende cómo desde Italia se le pretenda juzgar", agregaron las fuentes.
    Las fuentes subrayaron el sentido de la ironía del anciano ex dictador, el juego de palabras que usó durante la sesión y el doble sentido de su discurso.
    Asimismo resaltaron que Massera se siente descuidado por su familia y tenía "ganas" de hablar, pero no contar cosas "de las que no se siente culpable", sino de hablar y prueba de ello es que contó, entre otras, que era un gran experto en vinos y coñacs.
    La pericia, a la que ha tenido acceso Efe, la realizó en español el psiquiatra italiano Piero Rocchini, lo que le pilló en un primer momento desprevenido, ya que esperaba, según las fuentes, que las preguntas fueran en italiano y después traducidas, lo que le permitiría "ganar tiempo" y "preparar" la respuesta.
    A la evaluación asistieron su esposa y un hijo, Emilio, a quienes, según el informe, tuvieron que pedirle en algunos momentos que salieran de la habitación, ya que estaban entorpeciendo la sesión.
    Y es que la esposa y el hijo gritaron varias veces: "Dejad de torturarle, basta con esas torturas". El hijo, además, interrumpió con vehemencia en otras dos ocasiones el examen gritando: "Basta ya, basta ya, el examen ha durado bastante".
    Esas interrupciones, según la pericia, "bloquearon" algunas respuestas "correctas" de Massera.
    Las fuentes dijeron a Efe que realizar la pericia no fue fácil, ya que no hubo colaboración por parte de la familia. A este respecto, en el informe se señala que "no fue posible" utilizar a la mujer y al hijo como "fuentes" en los momentos que el ex dictador presentaba "escasa memoria".
    En el informe se destaca que no fue posible "comprobar" otras documentaciones sanitarias del ex militar que las ya incluidas en el peritaje del profesor Roberto Tatarelli, anterior al de Rocchini, al quien el juez italiano Marco Mancinetti pidió este peritaje.
    En esa documentación se incluían, entre otras, las pericias de varios médicos argentinos, hechas en 2004. En todas se señalaba que Massera no estaba en condiciones psicofísicas para afrontar un juicio.
    A este respecto, las fuentes precisaron que la colaboración por parte argentina fue escasa y señalaron que algunos de los informes que no le consideraban apto para el juicio fueron hechos por médicos hijos de militares de la Armada.
    Durante la evaluación, Massera caminó sólo por la habitación y según el examen mantiene un buen "esquema corpóreo", estuvo "lúcido" y "consciente", habló siempre con voz tranquila, frases bien construidas y control de comportamiento y de la situación "y supo dirigir el coloquio, bloqueando contestaciones con un 'no recuerdo'".
    "En ningún momento surgieron elementos que pudieran indicar disturbios psicosensoriales", destaca el informe, que señala los test a los que fue sometido, que demostraron el deseo de Massera de alterarlos "con una colaboración no sincera", pero que evidenciaron las pruebas.
    "Respecto a su procesamiento en Italia declaró, a pesar de no mostrarse sorprendido de la visita pericial, que no sabía absolutamente nada, presentando una aparente absoluta inconsciencia sobre el significado de la actual investigación", subraya el documento.
    Massera agregó, "con tono irónico", según el informe, "me viene a ver tanta gente...".
    El informe concluye que Massera no padece una patología psiquiátrica que comprometa su "pleno conocimiento" de tal manera que impida su consciente participación en el juicio.
    "Eduardo Massera debe ser considerado plenamente en grado de estar en el juicio, a pesar de los posible intentos manipuladores, más o menos conscientes, llevados a cabo a través de la exacerbación, incluso de manera asombrosa, de síntomas psíquicos ficticios", concluye la pericia.
    La aceptación del informe le llevará al banquillo en Roma por su supuesta implicación en la muerte y desaparición de los italianos Angela Aietta Gullo, Giovanni Pegoraro y de su hija Susana, entre 1976 y 1977. EFE

miércoles, abril 15, 2009

Nazi de 89 años acusado de matar a 29.000 judíos en Treblinka

 Lo detuvieron en Ohio, Estados Unidos, pero se detuvo su deportación por razones de salud
 
 
Washington, 15 (Fax Press/BBCMundo)    Una corte de apelaciones de Estados Unidos detuvo la  deportación de John Demjanjuk, un hombre acusado de haber sido el  guardia de un campo de concentración de la Alemania nazi durante la  Segunda Guerra Mundial y al que los tribunales alemanes le acusan  de la muerte de 29.000 judíos.

El fallo se conoció poco después de que agentes arrestaran al  sospechoso en su casa en el estado de Ohio para enviarlo a  Alemania.
"Debido a que tenemos entendido que el gobierno podría deportar  al demandante en la tarde de hoy, estamos obligados a fallar a  favor de la moción para que se quede, antes de abordar las  preocupaciones respecto a la jurisdicción planteadas por el  gobierno", dice el fallo de dos jueces de la Corte de Apelación.

Los fiscales del caso han sostenido que este tribunal no tenía  jurisdicción para autorizar o denegar la deportación y la familia  del ucraniano, de 88 años, asegura que está demasiado enfermo para  ser trasladado al país europeo.

El hijo de Demjanjuk pidió incluso a la Corte de Apelaciones  del Sexto Circuito de EEUU, en Cincinnati, que considerara si la  deportación de su padre equivalía a tortura, debido a lo que  describió como una salud frágil.

El arresto y el fallo son un capítulo más del tortuoso proceso  judicial contra Demjanjuk, que lleva cerca de 30 años luchando para  quedarse en Estados Unidos.

Demjanjuk, que lleva 30 años luchando por quedarse en EEUU, fue  bajado por los escalones de su casa en una silla de rueda e  introducido en una camioneta con sus ojos cerrados y su cabeza  colgando hacia atrás. Su esposa lloraba mientras se lo llevaban  para ser deportado hacia Munich.

En esa ciudad alemana, Demjanjuk enfrenta cargos por la muerte  de 29.000 judíos en 1943 en el campamento Sobador durante la  ocupación nazi de Polonia.

Demjanjuk emigró a EE.UU. en la década de los 50 y trabajó  durante muchos años como obrero de la industria automotriz en Ohio.   En 1977 fue extraditado a Israel, donde era acusado de ser un  notorio guardia nazi conocido como "Iván el Terrible". Sin embargo,  la justicia israelí confirmó que no se trataba de ese sospechoso y  finalmente fue anulada la sentencia de muerte.

En 1999 Demjanjuk fue acusado en EE.UU. de mentir en su  formulario de inmigración por ocultar que aparentemente trabajó  como guardia nazi. Tres años después un juez de inmigración  estadounidense consideró que existía evidencia suficiente de que  Demjanjuk había sido guardia nazi en varios campos de  concentración. En 2005 fue emitida una orden de deportación y un  año después un tribunal de apelaciones confirmó esta medida  afirmando que no había indicios que indicaran que Demjanjuk podía  ser torturado si regresaba a Ucrania.

El año pasado la Corte Suprema de EE.UU. rechazó una apelación  presentada por el sospechoso en contra la orden de deportación  pendiente.
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